El tiempo nos escribe: Un momento en el sistema de la crítica literaria latinoamericana
Palabras clave:
Crítica literaria latinoamericana, Ángel Rama, Antonio Cornejo Polar, Revistas latinoamericanas, Estudios latinoamericanosSinopsis
El tiempo nos escribe: Un momento en el sistema de la crítica literaria latinoamericana (Editora Nómada, 2020) es un estudio que examina la institucionalización de la crítica literaria latinoamericana durante las décadas de 1970 y 1980, tomando como punto de partida los debates y la agitada vida intelectual de los años sesenta que la precedieron. Frente a la pregunta recurrente de si existe una crítica propiamente latinoamericana, la autora no busca un mapeo exhaustivo de la tradición, sino que acota su mirada a un momento específico de consolidación institucional, centrándose en tres figuras clave —Ángel Rama, Antonio Cornejo Polar y Roberto Fernández Retamar— y en las categorías teóricas que cada uno propuso (transculturación, heterogeneidad y lo calibanesco), leídas como respuestas convergentes a una misma búsqueda de identidad cultural y literaria continental.
El libro se organiza en cuatro capítulos: el primero rastrea los antecedentes de esta tradición crítica, desde Andrés Bello hasta los ateneístas (Henríquez Ureña, Alfonso Reyes), y el proceso de "profesionalización" del intelectual de las letras a partir del modernismo; el segundo analiza el papel de revistas y proyectos editoriales —Sur, Marcha, Casa de las Américas, Mundo Nuevo, Libre, el Fondo de Cultura Económica, Siglo XXI Editores, Vuelta, Plural, la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana— en la modernización y difusión del discurso crítico; el tercero reconstruye los grandes debates de la época, en particular la polémica sobre el compromiso del escritor con la Revolución cubana (marcada por el caso Padilla) y la tensión entre cosmopolitismo y literatura autóctona; y el cuarto desarrolla en profundidad las tres categorías centrales —lo calibanesco, lo transcultural y lo heterogéneo— como proyectos de construcción de una teoría e historia literaria propiamente latinoamericanas. En conjunto, la obra propone que esta crítica institucionalizada debe leerse no solo a través de sus textos canónicos, sino atendiendo a los espacios materiales donde se gestó, mostrando cómo la carga ideológica de época, lejos de disolverse, se transformó en una búsqueda persistente de identidad.
